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Editorial
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Lunes, 26 de Octubre de 2009 02:01 |
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Por Carlos Moldes
Ni los Nic (nacidos y criados), ni los Viq (venidos y quedados) pueden estar conformes con el estado de crispación que vive la sociedad. Los dirigentes políticos y sociales deben asumir su responsabilidad en haber llegado a esta situación
Este Periódico, como lo demuestran sus trece años de estar todos los sábados en las calles sanmartinenses, ha sido siempre crítico del modo de hacer política del Movimiento Popular Neuquino. Pero el hecho de no coincidir con sus modos, no legitima el uso de la violencia ni la de las amenazas.
Muy por el contrario, cuanto más firmes y correctos son mis argumentos, más comprometido estoy con el respeto a las leyes y el respeto a los que piensan diferente. Cómo voy a legitimar mi lucha por los derechos de los ciudadanos sanmartinenses, si para hacerlo debo utilizar métodos inmorales e ilegales.
Para nosotros, los viejos que ya hemos atravesado años muy difíciles, donde se legitimaba poner bombas en sitios que afectaban a la población en forma indiscriminada o, desde el otro bando, efectuar acciones de guerra y tortura a quienes se hallaban en un estado de indefensión, hemos visto que esa violencia fue en escalada y a tal violencia se continuó respondiendo con más violencia y terminamos en lo que todos conocemos de la década del ´70.
Hoy necesitamos de dirigentes responsables, que combatan las actitudes maquiavélicas de “el fin legitima los medios”. La violencia injustificada es repudiable, tanto si se realiza desde el poder del Estado, como desde la impunidad del anonimato. Quizás, una tenga un elemento “agravante”, pero ambas deben ser desterradas de la historia política argentina.
Las últimas actitudes de una de nuestras concejales evadiéndose de repudiar actos de violencia en nuestra ciudad y recriminando otros en la ciudad de Neuquén, asustan, nos alertan del grado de descomposición moral que existe y nos hace exigirles a los dirigentes todos, unos minutos de reflexión para encauzar el hacer político por los carriles de las leyes.
También –es justo expresarlo– la irresponsabilidad e ineptitud en el manejo de las cosas públicas, particularmente en el tema de nuestro hospital, nos alerta y nos hace gritar al Gobernador de la Provincia que asuma la responsabilidad de la ineficiencia de sus colaboradores y corrija este accionar, porque está en juego nada más y nada menos que la salud de los ciudadanos.
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Editorial
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Lunes, 18 de Mayo de 2009 00:23 |
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por Carlos Moldes En este tiempo de preelectoralismo chocamos con la triste realidad de que nuestros destinos –los del Neuquén y sus ciudadanos– dependen de lo que decidan en el conurbano bonaerense. Como sea el resultado en la Provincia de Buenos Aires, va a depender de cómo se conforme la Cámara de Diputados. La conformación de los bloques mayoritarios depende exclusivamente de cómo decidan los ciudadanos de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Habiendo generado una Argentina concentrada en las grandes urbes, los poderes de decisión se van “unitarizando”. Los poderes concentran poder y cada vez lo concentran más. Las herramientas para conducir la voluntad popular se perfeccionan (Tinelli – Gran Cuñado) y ante las grandes crisis económicas, la necesidad de los humildes es explotada a través del clientelismo. Todo ello, lleva a que no podamos salir del círculo vicioso de estar eligiendo diferentes caras pero idénticos en su interior. Además, a pesar de que llegan con slogan de “Justicia Distributiva”, la enfermedad de mantenerse en el poder los obliga a corromperse. Inicialmente lo hacen para el “partido” y posteriormente se les van entremezclando los intereses del partido con los propios. Cuanto más lejos tenemos los niveles de decisión, más difíciles son de controlarlos. El ciudadano se va desilusionando y descreyendo de sus gobernantes, y a la falta de responsabilidad para participar en la “cosa pública” se le suma la excusa de que “todo huele mal”, el honrado y bien intencionado va desapareciendo. La conformación de los presidentes de mesa para el acto electoral es un claro ejemplo. Sólo quedan los “profesionales”. Sin darnos cuenta vamos abandonando los espacios políticos y comienzan a ingresar los “pragmáticos- sin ideologías” que terminan conformando grandes “mafias”. Por ello, la importancia de la vigencia del Federalismo, que tiene como fundamento y razón de ser el decidir sobre lo propio y que lleva implícito la libertad de que el más afectado decide y no depende de la decisión de los otros, sobre algo que le afecta directamente a él. Este palabrerío es en política: Federalismo. De su vigencia dependen los espacios de libertad y de decidir sobre lo propio que tengamos en el futuro. |
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Editorial
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Lunes, 06 de Abril de 2009 00:14 |
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Por Carlos Moldes La sangre derramada de nuestros soldados debe ser hoy el factor de unión de los argentinos
El verdadero éxito de los ingleses en la guerra de Malvinas fue el triunfo psicológico. Fue el triunfo de las “acciones de inteligencia posteriores a la guerra desplegadas en el mismo corazón de la Argentina”, a través de los medios periodísticos argentinos y a través de los mismos políticos argentinos, donde exacerbaron nuestra autocrítica para debilitarnos en todos los planos políticos, sociales e institucionales. Nuestra verdadera derrota no estuvo en las armas sino en la psicopolítica, que es mucho peor. Es cierto que estuvimos débiles por varios motivos: 1º) porque los que decidieron la guerra no estaban a la altura de esa importante decisión. Quisieron aprovechar la voluntad de un pueblo en reconquistar sus dominios para provecho de un proyecto ya fracasado; 2º) porque hubo enemigos internos que aprovecharon la derrota para atacar aquellas instituciones que son fundantes de la patria (nuestras fuerzas armadas); 3º) el perverso capitalismo –escondido detrás del occidente cristiano- priorizó la amistad con sus hermanos ingleses y agudizó con esta derrota nuestra dependencia y 4º) con el preciso objetivo gramsciano, desacreditar a nuestros guerreros para debilitar nuestro ya alicaído Ser Nacional.
NO hay Soberanía Nacional sin Identidad Nacional
Si algo apreciamos en nuestros ex combatientes, es su espíritu de continuar la lucha, de defender la Bandera Nacional, un sentimiento difícil de explicar, pero que renueva el sentir nacional y es el germen que pueda llegar a reconstruir nuestro Ser Nacional. |
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Editorial
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Domingo, 29 de Marzo de 2009 21:21 |
Por Carlos Moldes
Con las frases de algunos políticos y fundamentalmente de la Presidente de los argentinos referidas a que la inseguridad (acciones delictuosas que atentan contra los derechos de los ciudadanos) depende o tiene una relación directa con la existencia de una sociedad donde prevalece la inequidad, se está capciosamente justificando y hasta incentivando la delincuencia.
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Editorial
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Domingo, 01 de Marzo de 2009 00:52 |
Cuando nos ponemos a analizar por qué tenemos la calidad de gobernantes que acceden al poder, la primera respuesta es que nosotros como pueblo somos muy candorosos y nos “compramos” el demagogo de turno. Es una mezcla de ignorancia, comodidad (falta de compromiso) y expectativa de salvarse por la amistad con el poderoso de turno (no deja de ser un principio generalizado de corrupción). Aquí debemos asumir la responsabilidad colectiva de ser pasivos –ante la injusticia y la falta de solidaridad-. También esa falta de participación y de exigencia al que detenta el poder, está fundada culturalmente en que el gobernante era el hombre sabio y le debíamos el máximo respeto. Los que poseen el poder buscan naturalmente concentrar más poder y mantenerlo en el tiempo. Así, se van constituyendo familias que heredan el poder. Con este panorama, obviamente, jerarquizar al ciudadano, enseñarle sus derechos, y explicarle cómo debe controlar o auditar al poderoso de turno, va contra sus propios intereses. Inconscientemente (los más honrados) y los no tan inconscientes, tratan de mantener esta relación de subordinación. El pueblo en su conjunto, en una demostración más de que la corrupción de arriba hace crecer exponencialmente la corrupción hacia abajo, por una chapa para el techo o por una promesa de una casita relega su condición de ciudadano. Esto se convierte en costumbre y se transmite por generaciones en forma cultural. Es de tal grado ese acostumbramiento que, por ejemplo, cuando llegó el entonces gobernador Sobisch anunciando la decisión de terminar la Ruta Siete Lagos, fue el pueblo a la plaza a aplaudirlo, cuando en realidad él tendría que haber venido a pedir disculpas y asumir la responsabilidad que le cabe a su partido por gobernarnos desde hace más de 40 años, y decirnos que lamentaba que la comunidad sanmartinense hubiese tenido que esperar 4 décadas por esta ruta esencial para su vida turística. Entonces el pueblo en vez de aplaudirlo, expresarle que no se vuelva a repetir y que ponga las barbas en remojo porque con el Aeropuerto Carlos Campos está sucediendo lo mismo y con la electricidad a Meliquina también. Bajo esta óptica los funcionamientos de la democracia son deplorables. Nos encontramos en un círculo vicioso donde los detentadores de poder no incentivan la participación y por el otro lado la comunidad activa, honrada y laboriosa se aparta del hacer político porque lo obligaría a corromperse al participar en ella. Además otro gran sector, acostumbrado al mangaso le exige al político de turno la prebenda y éste con los bienes del Estado las otorga fácilmente, con tal de mantenerse en el negocio de la politiquería. Incentivar la participación de los cuerpos intermedios, generar mecanismos de control, cumplir con las leyes que aseguren transparencia, etc., todos actos que le darían al ciudadano espacios de control y poder, son soslayados y escondidos para evitar su vigencia. Por el contrario, el constante nombramiento de miembros amigos en los órganos de la Justicia, y los espíritus de cuerpo en los órganos legislativos hacen que la división de poderes devenga en un acto formal. En este sistema la democracia no existe si no está correlacionada con una fuerte participación ciudadana. Los partidos políticos vacíos de ideología y sin controles se convierten en mafias. Así la policía pasa a ser los delincuentes y los jueces los vendedores de justicia. |
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Lunes, 02 de Febrero de 2009 12:17 |
Qué esperamos de la Democracia Qué esperamos del Estado
Por Carlos Moldes
A.- Queremos que la Democracia sea genuinamente representativa y asegure la libertad del ciudadano, en todas sus expresiones (trabajo – salud – educación- religión). Para ello es imprescindible la multiplicidad de partidos políticos y asociaciones intermedias, una renovación de autoridades evitando la concentración de poder y una auténtica república donde esté vigente un eficaz control de los poderes. Nos parece hipócrita establecer alianzas con países donde no imperan estos objetivos.
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Editorial
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Domingo, 11 de Enero de 2009 16:36 |
Neuquén ha tenido como máximo estandarte la búsqueda constante de ser actor de su propio destino. Es la máxima expresión de libertad de su pueblo. Por ello, como Estado Independiente siempre ha llevado el reclamo al Estado Nacional, de que se cumpla el artículo 121 de la Constitución Nacional que se refiere a los actos no delegados de los estados provinciales. Lo que se conoce como Federalismo.
El partido hegemónico de la vida republicana neuquina es y ha sido el Movimiento Popular Neuquino, y ajeno a las demás postulaciones que este partido tenga, el Federalismo es un postulado que ha sido aceptado y más aún al que han adherido y reclamado todos los neuquinos nacidos y los por adopción.
Dentro de las debilidades humanas se halla la de concentrar Poder. Muchos declaman Federalismo pero en la realidad concentran poder y los Kirchner son un claro ejemplo de ello. El gobierno Nacional lo hace a través de las herramientas económicas, como es la coparticipación de los impuestos nacionales o en el último caso la distribución de la recaudación del impuesto a los cheques. Justo es reconocer que los gobiernos neuquinos tienen una amplia historia de lucha de oposición a estas actitudes, pero las últimas decisiones del Ejecutivo provincial y de los legisladores nos ponen en un alto grado de preocupación.
La vocación de ejercer el Federalismo hace a la Identidad del pueblo neuquino. El ejercicio de este derecho como Estado lleva implícito el ejercicio de libertad ciudadana, y por ende el famoso concepto de la proximidad y pertenencia: “nadie mejor para cuidar y controlar los bienes del Estado que los próximos y los que lo usan y lo vivencian”.
Bajo esta óptica, es imprescindible exigir al Gobierno Provincial que haga uso de sus potestades -que los neuquinos le hemos delegado- en defensa de los intereses provinciales, tanto en los ámbitos económicos como es la Coparticipación, como en la autonomía que nos corresponde como Estado independiente en cuanto a la dependencia del Gobierno Central y de sus gobernantes K. |
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Lunes, 22 de Diciembre de 2008 04:06 |
EDITORIAL
Hemos leido el Plan de Turismo presentado por el Ministerio de la Producción y Turismo de nuestra provincia -y ajeno a las promesas que se vierten en este tipo de presentación y millones de pesos que andan revoloteando- nos preocupa el concepto que se esgrime de esta región de los lagos cuando hablan de un turismo desarrollado.
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Jueves, 11 de Diciembre de 2008 02:09 |
Haber llegado a este número nos exige hacer un balance, dada la responsabilidad que tenemos como medio de comunicación
Desde el primer número, allá por marzo del `96, les dijimos a nuestros lectores que asumíamos el compromiso de comunicar con veracidad, pero le advertíamos que la misma no era objetiva sino que iba a estar descripta a través del prisma de nuestra visión. La objetividad de los medios es una hipocresía. Basta con que el lector vea los titulares sobre un mismo hecho en publicaciones con diferente orientación, para comprender que la objetividad queda circunscripta a la interpretación que se le quiera infundir.
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Editorial
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Domingo, 30 de Noviembre de 2008 16:09 |
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Escribe Carlos Moldes Los lamentables hechos que envolvieron a esta ciudad en la última semana nos plantean un dilema de no fácil resolución. Por un lado, la complejidad de las causas y la variedad de las responsabilidades que no fueron ejercidas con la rigurosidad que la hora exige. Por el otro, la sensación de inseguridad que se presentó para los ciudadanos sanmartinenses y la percepción de que el facilismo está a la hora de tomar decisiones trascendentes. Si se analizan –aún con el riesgo de tener que hacerlo sobre el fragor, aún caliente, de los hechos- se tienen distintos grados de responsabilidades que se hace necesario enumerar porque existe una sensación de hastío y preocupación por el futuro de la ciudad que hoy pesan en un sector importante de la población local. Sensaciones que es importante tener en cuenta para el gobierno municipal y la oposición política, al menos que esté legitimada democráticamente en el Concejo Deliberante. |
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Domingo, 23 de Noviembre de 2008 16:08 |
Gremial, política o social
Escribe Carlos Moldes
Luego de haber pasado muchos años de violencia y de situaciones de guerra, la sociedad argentina eligió el camino de la paz. Una paz fundada en la necesidad de seguir viviendo, y no fundada en la Justicia.
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